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Cómo limpiar el papel de pared

Hace ya tiempo que los papeles pintados llegaron a nuestras vidas para quedarse. Y es que hace ya años que el papel pintado era sinónimo de habitaciones antiguas o incluso una decoración vintage. Hoy día, los motivos son tan variados y el surtido de texturas y acabados tan amplio, que es difícil resistirse a tener en casa alguna pared empapelada con los motivos que más nos gusten. Figuras geométricas, flores, motivos paisajísticos o unas sutiles texturas, en una pared o en varias, son los típicas decisiones que conllevan la elección de un papel para nuestro hogar.

Y, aunque los papeles son resistentes y sus acabados permiten que no se ensucien tanto como en un principio pudiera creerse, sí hay que dedicarles un tiempo de vez en cuando para que luzcan tan bonitos como el primer día. ¿Sabéis cómo limpiar el papel de pared?

Lo primero, conocer nuestro papel de pared

Limpiar un papel de pared no tiene gran misterio. Lo que sí lo puede tener es el producto que deberemos usar para ello. Y es que, según la composición de nuestro papel de pared deberemos usar un producto u otro.

  • El más delicado es el papel pintado con base de celulosa. Este papel ya se ve poco, pues es un material antiguo y que cada vez se comercializa menos precisamente debido a su dificultad de limpieza y colocación. Sin embargo, si es vuestro caso, deberéis enfrentaros a él con un paño ligeramente humedecido (prácticamente seco) y dando cuidadosas pasadas muy suaves. En algunos casos estos papeles no son lavables (consultad al fabricante si tenéis dudas de si el vuestro lo es) en cuyo caso deberéis hacer una limpieza en seco con esponjas específicas para este tipo de papel. También podéis probar a eliminar las manchas puntuales con goma de borrar.
  • Otro papel muy delicado es el que está hecho de fibras naturales. Este tipo de papel, al igual que el anterior,  también hay que limpiarlo en seco y sin frotar.
  • Si el tuyo es un papel pintado con soporte TNT (tejido no textil), es uno de los más resistentes. Este papel puede ser lavado con una esponja suave humedecida en agua jabonosa. Eso sí, recuerda secarlo después con un paño suave y no humedecerlo demasiado con la esponja.
  • Uno de los papeles más habituales es el papel vinílico, pues es muy resistente a los golpes y se limpia con mucha facilidad. Si es tu caso, lávalo aplicando con una esponja o un cepillo suave agua jabonosa por su superficie. Por último, sécalo bien con un paño de algodón.

Saludos, Sandra

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