manchas de lejía

Un pequeño gran truco para eliminar las manchas de lejía en nuestra ropa

Por mucho cuidado que pusimos ¡ay! una gota se escapó y salpicó nuestra ropa dejando manchas de lejía. ¡Horror! El resultado no tardará en hacerse visible en forma de descolorida mancha que, en función del tejido y del color de la prenda afectada, será más o menos llamativa. Si sois de los que, como hasta yo hace poco, pensabais que ya no había solución, os descubriré que es posible que todavía podáis salvar esa prenda

El resultado será mejor si la mancha es pequeña. En realidad, las manchas de lejía no son una mancha como tal, pues lo que ese producto hace sobre el color es corromperlo, levantarlo, y eliminarlo. Es por ello que, por mucho que lavemos, no desaparecerá, y es  que no se trata de suciedad como tal.  

Sin embargo, antes de desechar esa prenda podemos intentar poner en práctica este truco para intentar disimular la corrosión del color. Para ello sólo necesitaremos algodón y un poco de ginebra. El vodka también funcionaría.

Disimular las manchas de lejía en nuestra ropa

Sólo tenemos que impregnar muy bien el algodón en la bebida etílica, y a continuación frotar con él la zona afectada. De este modo, intentaremos arrastras el tinte de la prenda hacia la zona afectada para que se reparta y se vea menos. Eso sí, recordad que esto funcionará mejor para pequeñas manchas de lejía, tipo salpicaduras. 

En caso de que la mancha sea muy grande, me temo que poco podréis hacer salvo dejarla para trapos. Aunque, ya que de perdidos al tío, quizá podáis intentar decolorar la prenda entera antes de desecharla. Yo, ante estos casos, la sumerjo entera en lejía y, con un poco de suerte, consigo una nueva prenda blanca en mi armario.

¿Conocéis más trucos para las prendas salpicadas de lejía?

Imagen: https://unsplash.com/photos/7YwWjgS7aJs

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