trucos para ahorrar

Trucos para ahorrar en casa

Llegó la cuesta de enero y aquí, quien más y quien menos, mira de reojo la cuenta bancaria. Por mucho que nos hayamos controlado en Navidad, el gasto extra que supone cualquier cambio de rutina en nuestro bolsillo es evidente. Además, es probable que uno de nuestros propósitos para año nuevo sea el de ahorrar y conseguir llegar más holgadamente a final de mes.

Yo conseguí un poco de motivación extra hace exactamente un año. Y como me ha funcionado, os voy a contar qué hice. Por supuesto, hay un factor importante, en el que no voy a entrar, de intentar tener electrodomésticos con un consumo eco, bombillas de bajo consumo, etc.. pero todo eso ya lo sabéis, ¿verdad?

Y es que lo de ahorrar suele ir asociado a dejar de gastar. Y ello implica, entonces, dejar de gastar en todo aquello que, sin ser necesario, nos hace felices: una cena con amigos, un capricho… Sin embargo, mi planteamiento consiste en darle la vuelta a la forma de ver la vida. No se trata de convertirnos en unos ermitaños, encerrarnos en casa y precintar nuestra cartera.

Trucos para ahorrar mes a mes sin perder la sonrisa

En primer lugar, debemos hacer una estimación real de cuánto podemos ahorrar. Es decir, ver nuestros gastos fijos mensuales y compararlos con nuestros ingresos. El resto es nuestro potencial de ahorro bruto. Pero bruto en caso de que nos encerremos y no tengamos vida. Y no queremos eso. Así que, de la partida que nos quede, destinaremos una parte a lo que queremos (o podemos) ahorrar. ¿10€?  ¿20€? ¿100€? Da igual lo mucho o poco que parezca, lo importante es empezar y llegar a fin de mes con más dinero del que empezamos.

Una vez que finalice el mes, retiraremos lo que hayamos conseguido ahorrar de nuestra cuenta, y la traspasaremos a otra destinada a este fin. Sea mucho o poco, este paso es importante para evitar relajarnos el mes próximo y gastarnos el “sobrante” del anterior. Igualmente, efectuaremos los ajustes de perspectivas de ahorro que necesitemos en función de cómo hayamos pasado el mes previo. ¿Hemos estado muy holgados? Pongámonos una meta más alta. ¿Hemos estado muy agobiados? Relajaremos la meta entonces.

En cuanto cojáis la dinámica, veréis como os acostumbráis a conseguir llegar a fin de mes. Y, en unos meses, podréis tener unos ahorrillos que seguro os sacan alguna sonrisa.

Saludos, Sandra

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