limpiar terciopelo

Cómo limpiar terciopelo sin miedo a estropearlo

El terciopelo es uno de esos tejidos que nos infunden bastante respeto, sobre todo a la hora de enfrentarnos a una mancha. Y es cierto que limpiar terciopelo puede convertirse en una pesadilla o incluso en un recuerdo constante, pues se corre el riesgo de estropear el tejido si no sabemos cómo proceder. Sin embargo, no es tan difícil.

 

El secreto es ser metódico y cuidadoso a la hora de aplicar las técnicas caseras para limpiar terciopelo.

 

Lo primero a tener en cuenta cuando manchamos un tejido de terciopelo es intentar retirar la mancha cuanto antes. Esto es necesario para evitar que se impregne en las fibras que lo conforman. Y, sobre todo, si se trata de manchas de grasa. Para estos casos lo mejor es aplicar sobre la mancha polvo de talco en abundancia, que absorberá la misma, y dejarla reposar de 24 a 48 horas.

 

A continuación, podéis retirar el polvo de talco con una esponja suave humedecida en una solución que hagáis a base de agua y alcohol de 76º. Aclarad la esponja constantemente para que siempre esté limpia y no extienda la mancha. Id retirando el polvo de talco con varias pasadas hasta que desparezca del todo.

 

Una vez que el terciopelo esté totalmente seco, no lo planchéis. Para mantener su brillo y lustrosidad, es mejor cepillarlo regularmente con un cepillo de cerdas blandas. Con esta acción regular también retiraréis el polvo de su superficie. Recordad que el cepillado debe ser en la dirección del tejido.

 

En caso de superficies grandes, como sofás o cabeceros, podéis utilizar el aspirador para retirar el polvo y mantener así el terciopelo limpio y brillante por más tiempo.

 

Por último, otra buena forma de limpiar terciopelo, sobre todo en caso de tapizados, es hacer uso del vapor de agua. Y, como siempre, recordad pasar un cepillo una vez acabado el proceso y seca la tela.

 

Saludos, Sandra

 

 

Imagen: Pinterest

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