hacer aceite de almedras

Aceite de almendras casero paso a paso

Me encanta usar el aceite de almendras. No sólo por su delicioso aroma, sino por sus múltiples cualidades nutritivas y regeneradoras. Durante mis vacaciones de verano me aventuré a fabricarlo en casa y, la verdad, es que fue todo un éxito. Esta semana me dispongo a hacer aceite de almendras de nuevo. De paso, rellenaré algunos botecitos con él para regalar a mis amigas y familiares.

 

Y el que el aceite de almendras es un fantástico multiusos para nuestro cuerpo. Tanto para el cuidado y la nutrición de nuestro cabello, como para hidratar y recuperar la elasticidad de nuestro cutis. Además, un masaje con aceite de almendras es increíble para reducir el estrés. No sólo eso, sino que está muy indicado para reducir el acné en el rostro y las estrías en la piel.

 

Hacer aceite de almendras no es ni mucho menos difícil. Eso sí, requiere un tiempo de reposo, por lo que debéis tener previsto ese aspecto si tenéis prisa por conseguir vuestro aceite de almendras.

 

Hacer aceite de almendras paso a paso

 

  1. Conseguiremos varios kilos de almendras maduras (cuidado, no deben estar rancias). Debemos calcular que 1 kilo de almendras nos dará, aproximadamente, medio vaso de aceite.
  2. Limpiaremos bien las almendras, poniéndolas bajo el agua del grifo. A continuación, las dejaremos secar sobre una superficie limpia, preferentemente al sol. En caso de que esto no sea posible, también podemos usar el horno a muy baja potencia para este fin, con cuidado de no tostar las almendras.
  3. Procederemos a triturar las almendras. Debemos insistir en el tiempo de trituración hasta que el polvo de almendras forme una especie de pasta. Añadiremos entonces de 1 a 2 cucharaditas de aceite de oliva por cada dos tazas de almendras (enteras) que hayamos licuado y volveremos a triturar para que el aceite de oliva impregne bien la pasta de almendras.
  4. Introduciremos esta pasta en un tarro hermético. Hay que dejarlo macerar 15 días, a temperatura ambiente.
  5. Transcurridas las dos semanas, extraeremos el aceite de la pasta de almendras. Podemos ayudarnos de un colador, e incluso envolver la pasta en una gasa formando un saquito, y apretar con fuerza para extraer bien todo el aceite.

 

Respecto a la pasta sobrante, se le pueden dar usos culinarios, o incluso hacer mascarillas exfoliantes a partir de ella. Como veis, ¡aquí no se desaprovecha nada!

 

Saludos, Sandra

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